La liquidación es el momento en que cada servicio prestado se traduce en un valor a cobrar (o a pagar a un transportador). Hacerlo con hojas de cálculo sueltas funciona hasta que crece el volumen: aparecen tarifas desactualizadas, fórmulas rotas y cierres que se alargan. Un flujo ordenado evita todo eso.
1. Parte de tarifarios y variables por contrato
Cada contrato debería tener sus tarifarios, trayectos y variables definidos una sola vez. Así, cuando liquidas, el sistema calcula el valor correcto sin que nadie tenga que recordar “cuánto era esta ruta para este cliente”.
2. Liquida por lote y usa el valor sugerido
En lugar de liquidar servicio por servicio, conviene liquidar por lote todo el período y apoyarse en un valor sugerido que puedas revisar y ajustar. Esto acorta drásticamente el cierre mensual.
- Selecciona los servicios del período.
- Aplica tarifarios y variables automáticamente.
- Revisa el valor sugerido y ajusta las excepciones.
3. Convierte la liquidación en prefactura
Una vez validada, la liquidación se convierte en prefactura (que puedes aprobar o anular). Este paso intermedio te da un control de calidad antes de emitir la factura definitiva.
4. Exporta y factura
Con XpressApp puedes exportar el documento corporativo “Liquidación de servicio” en Excel para tu cliente y tu contabilidad, y usar la liquidación como base de la factura electrónica integrada con SIIGO, sin doble digitación.
El resultado
Con tarifarios centralizados, liquidación por lote y prefacturas, el cierre pasa de días a horas y los descuadres desaparecen, porque el cálculo siempre sale de la misma fuente de verdad.